
hoy cumplió dos meses.
Es amorosa, simpática, compradora, es un amor.
Nos saca sonrisas y ganas, más ganas de proyectar y hacer... realmente renovó la energía en casa, me levanto con muchas ganas, duermo menos que lo de costumbre y me levanto muy descansada, disfruto el rato en la madrugada en que se despierta a tomar la teta y hay que cambiarle el pañal, aprovechamos para conversar un ratito :)
Mi mamá dice que es un koala porque 'vive' colgada a mi en la kepina :)
Y la verdad es que cada día pide más estar, el rato que está despierta, acostada boca arriba en la mesa desde donde nos ve a todos pasar, tomar mate, preparar la comida o escribir y de paso conversa con alguien... Ale, Eli y Eze estan siempre bien dispuestos a pasar un rato con ella y asombrarse por las caritas, los ajós, los grititos, y sobre todo nos derretimos por las caritas compradoras que le hace solamente a Ale.
En lo posible de día duerme a upa de alguien, pero si la acostamos cerquita también duerme tranquila.
Me hace acordar mucho a Eli y a Eze de bebés, y no se si es porque es la tercera que todo es mas fácil o porque ella es tan tranquila y tan compañera en todo... tan solidaria con mis ganas, las ganas de todos.
Como cada hijo, Laia trae un sin fin de nuevas experiencias, tan enriquecedoras, tan sanadoras todas, y tanto aprendizaje del lindo, del que dan ganas de detener el tiempo... ser y estar.
Así pasan los días a su lado, algunos muy activos y algunos tan simples y tan calmos que son, como ella, un regalo del cielo.











